Todo sobre la estructura, características y funcionamiento de las distintas partes del cuerpo humano.

Alrededor del iris, en la zona conocida como limbo esclerocorneal, casi todas las personas presentan un anillo de color oscuro que se conoce con el nombre de anillo limbal. Con la edad, el anillo limbal se va haciendo más fino y claro.

El líquido sinovial es un fluido presente en la cavidad articular de las diartrosis, rodeado por la membrana sinovial. Tiene características de fluido no-newtoniano, por lo que es capaz de aumentar la viscosidad al aumentar las fuerzas de estrés, lo que le permite absorber impactos en la articulación durante la realización de movimientos.

Las mitocondrias son organelos de las células eucariotas conocidos por producir casi todo el ATP celular, y por tanto, dónde se produce la energía que necesita la célula. Pero tiene otras muchas funciones de suma importancia para el organismo, destacando la mediación en la apoptosis o muerte celular programada.

La tabaquera anatómica, llamada así por su antiguo uso para depositar tabaco, es una depresión triangular delimitada por los tendones del pulgar. Por esta zona pasa la arteria radial y en ella son frecuentes tendinitis por sobrecarga y uso continuado del pulgar.

El cono axónico es una zona ensanchada del axón situada entre este y el soma. La membrana citoplasmática del cono axónico presenta mayor densidad de canales iónicos voltaje-dependientes que la membrana del soma, lo que es muy importante para generar los potenciales de acción.

El centro vasomotor es un área neuronal situada en el bulbo raquídeo que controla la presión arterial sistémica a corto plazo. Actúa a través del reflejo baroreceptor y del Sistema Nervioso Autónomo coordinando la acción del Sistema Nervioso Simpático y Parasimpático.

El círculo arterial cerebral, conocido como círculo de Willis, es un anillo arterial formado por anastomosis de varias arterias en el cerebro y que permite mantener una perfusión sanguínea en todo el cerebro si hay bloqueo en el riego de uno de los lados.

La contracción del músculo esquelético se produce por la interacción de filamentos de miosina y filamentos de actina en respuesta a la despolarización de la membrana de las fibras musculares. La despolarización se produce por un impulso nervioso generado en el Sistema Nervioso Central y transmitido hasta el músculo a través de neuronas motoras.