Publicidad

Cuándo se mira el desierto de cerca, lejos de estar desierto, está lleno de vida. En las zonas más amables viven insectos, reptiles, aves, mamíferos y una relativamente amplia variedad de plantas, incluso algunas poblaciones humanas. Pero en las zonas más inhóspitas del desierto la vida parece imposible. Incluso aquí podemos encontrar bacterias que se han adaptado a unas condiciones de vida extremas.

Entre los ejemplos más representativos tenemos a bacterias oxidantes de hierro y manganeso, algunos tipos de cianobacterias, incluyendo algunas en simbiosis con hongos formando líquenes, y bacterias metanogénicas.

1

Bacterias oxidantes de hierro y manganeso

La mayoría de las bacterias que viven en el desierto son formas de vida muy antiguas. Una de las más llamativas son bacterias oxidantes de hierro y manganeso que probablemente estén entre los organismos vivos más antiguos del planeta Tierra. Estas bacterias se alimentan de minerales de manganeso y de hierro que existen de forma natural en algunos tipos de rocas y son las causantes del barniz desértico.

La acción de estas bacterias durante miles de años en zonas rocosas áridas y muy baja erosión, va creando una capa oscura sobre las rocas compuesta por arcilla, hierro, óxidos de manganeso y trazas de materia orgánica. Sólo con el agua que deja la escasa humectación del rocío en el desierto, estas bacterias son capaces de sobrevivir.

Barniz desértico en Australia
Barniz desértico en el desierto de Australia

Los géneros Metallogenium y Pedomicrobium son dos de las más conocidos capaces de formar barniz desértico, aunque son difíciles de encontrar. Los barnices desérticos se forman durante miles de años y en la mayoría de los que podemos observar las bacterias desaparecieron cuándo el pH subió por encima de 7.5 debido a la acumulación de óxidos de manganeso.

2

Líquenes

En el desierto también existen otro tipo de organismos que pueden forma el barniz desértico, líquenes adaptados a una forma de vida con baja humedad.

Publicidad

Los líquenes están formados por una asociación simbiótica de un hongo y una cianobacteria, de un hongo y un alga, o de los tres a la vez. Aunque se suelen asociar a zonas húmedas, algunos puede vivir en zonas desérticas y semidesérticas. Un buen ejemplo lo tenemos en el liquen formado por el hongo Xanthomaculina convoluta y la cianobacteria Chondropsis semivirdis.

3

Las cianobacterias de las rocas translúcidas

Las cionabacterias probablemente fueron los primeros organismos fotosintetizadores que aparecieron en la Tierra y que promovieron la formación de una atmósfera rica en oxígeno.

Una de las cianobacterias que viven en el desierto y que más interés han despertado son el género Chroococcidiopsis. Estas bacterias viven bajo rocas translúcidas o bajo las primeras capas de polvo y arena. La humedad extremadamente baja que se retiene bajo estas rocas y la luz solar que traspasa su material translúcido es suficiente para que realicen la fotosíntesis.

La gran capacidad de resistencia a la desecación, a la radiación y a temperaturas extremas, especialmente bajas, han hecho pensar que las bacterias Chroococcidiopsis se podrían utilizar en una hipotética colonización de Marte para la producción de oxígeno y la creación de suelo fértil. La misión EXPOSE-R2, lanzada el 24 de Julio 2014, realiza un experimento en la Estación Espacial Internacional con especies de Chroococcidiopsis que serán cultivadas simulando las condiciones atmosféricas de Marte.

4

Bacterias metanogénicas

En el suelo del desierto, a partir de unos 20 cm de profundidad, se han encontrado algunas especies de bacterias metanogénicas. Este tipo de bacterias viven en condiciones anóxicas y producen gas metano.

La adaptabilidad de las bacterias metanogénicas les ha permitido colonizar ambientes tan extremos como el desierto más árido hasta el corazón de un glaciar de Groenlandia bajo 3 km de hielo. Algunos científicos creen que el metano de la atmósfera de Marte puede deberse a la presencia de organismos metanogénicos.

Referencias

  1. Thierry Heulin et al. Bacterial adaptation to hot and dry deserts.
  2. Commissariat a l’Energie Atomique (CEA) (Septiembre 2011). Adaptation secrets of the ‘desert bacterium’. ScienceDaily.
  3. Prado Millán, Ruth del (2004). Estrategias de adaptación de líquenes a ambientes áridos. [Tesis Doctoral] Disponible en: http://eprints.ucm.es/4830/
  4. Wayne P. Armstrong. Desert Varnish. DesertUSA.

Publicidad