Obreros subcontratados

Un subcontratista es una persona o empresa contratada por un contratista general para llevar a cabo parte del trabajo que se le había encomendado. Aunque frecuentemente la subcontratación se ve vinculada al campo de la construcción, no es algo exclusivo de este sector. Por ejemplo, un contratista puede recibir el encargo de construir una casa y este puede subcontratar a una persona especialista en electricidad para realizar la instalación eléctrica de la casa. La subcontratación también es conocida a menudo como externalización, tercerización o outsourcing.

Por lo general, el subcontratista alivia trabajo del contratista cuándo este no puede llevar a cabo el trabajo contratado, por ejemplo por falta de personal o medios materiales, realiza el trabajo mejor que el contratista por su especialización o realiza el trabajo a un coste menor. Un subcontratista suele tener relaciones con varios contratistas y en la mayoría de los casos no actúa como un empleado del contratista general sino que se trata de un contrato independiente.

Las subcontratas de trabajos especializados pueden suponer un ahorro de dinero para el contratista general. El ahorro no sólo viene de que se pueda realizar el trabajo a un coste menor sino también de que el contratista general no tiene que realizar la inversión en personal y maquinaria específica para trabajos que no suele realizar o que realiza de forma esporádica. Sin embargo, es el contratista quién suele tener que responder ante posibles problemas del trabajo realizado por el subcontratado. No obstante, la subcontratación es precisamente una forma frecuente de evitar problemas complicados al contratar servicios de terceros especializados para determinados trabajos.

Para el contratista general la subcontratación de determinados servicios puede suponer también terminar el trabajo dentro de los plazos acordados, a un menor coste y con una mejor calidad debido a la especialización del subcontratista. Para el subcontratista, una buena reputación entre las empresas se traduce en más oportunidades de trabajo constante. Además, el subcontratista suele contar con licencias específicas para su campo de trabajo que suelen ser reflejo de un alto grado de conocimiento y amplia experiencia en el sector.

En algunos casos se utiliza el término subcontratista para referirse a las personas o empresas contratadas para realizar un trabajo de forma temporal sin contar con una especialización en un campo concreto, pero el mejor término para referirse a estos casos sería la de contratista independiente. Esta persona o empresa es, por lo general, un trabajador temporal del contratista general al que se recurre como apoyo para poder terminar el trabajo dentro de plazo o para sustituir a trabajadores ausentes del puesto laboral por algún motivo.

El lado negativo

La subcontratación es objeto frecuente de críticas, especialmente porque el menor coste para el contratista, quién de hecho fue contratado para la prestación de un servicio, no es muy bien visto desde el punto de visto de quién paga, quién podría ahorrarse directamente este dinero.

Además, el abuso de esta figura contractual ha creado una percepción negativa hacia la subcontratación. Por ejemplo, es frecuente que las subcontratas se materialicen mediante contratos de obra y servicios, aún cuándo el subcontratista preste servicios de forma continuada. Esto crea una clara situación desfavorable para estos trabajadores al poder ser despedidos de una forma que es fácilmente percibida muchas veces como arbitraria. Esto se traduce en una menor motivación laboral y huida de trabajadores ante mejores oportunidades. Todo ello suele llevar a una disminución de la calidad final de los servicios prestados por el subcontratista, lo que lleva a su vez a aumentar la percepción negativa de las subcontratas.

Escrito por

Curiósoty

El equipo editorial de Curiosoando.

  • Actualizado el 15 enero, 2014