La tráquea en el aparato respiratorio

La tráquea es una parte muy importante del aparato respiratorio, es el tubo que conecta la nariz y la boca con los bronquios y los pulmones. Cuándo una persona inspira (toma aire) el aire entra por la boca o nariz y pasa a la laringe, de aquí pasa a través de la tráquea para llegar a los bronquios y finalmente a los pulmones. Su papel es el de ofrecer una vía abierta al exterior desde los pulmones. Debido a este papel fundamental en la respiración, cualquier daño en la tráquea es potencialmente muy peligroso para la vida.

Estructura

La tráquea tiene forma de tubo y está compuesta por anillos cartilaginosos. Está situada en la parte frontal del cuello. Comienza en la parte inferior de la laringe y continua hacia el tórax dónde se bifurca en los bronquios izquierdo y derecho que unen la tráquea con los pulmones. Hay un total de 16 anillos formados por cartílago en forma de C unidos por ligamentos y revestidos en la luz interna por una membrana mucosa con numerosos cilios (estructuras en forma de vellosidades que ayudan a mover el moco hacia fuera así como otros objetos que pudieran obstaculizar la vía aérea).

La longitud media de la tráquea en un adulto está entre los 10 y los 12 cm y un diámetro entre 16 y 18 mm. El diámetro varía considerablemente según la edad, desde 6 mm en niños de 1 a 4 años, 8 mm de 4 a 12 años, 10 mm de 8 a 12 años, 13 – 15 mm en adolescentes. Este diámetro es importante en caso de traqueotomías para elegir las cánulas correctas según la edad del paciente.

El reflejo de la tos

La tráquea está conectada al mismo sistema de tubos que realiza la deglución (tragar). En la laringe se unen la boca, esófago (aparato digestivo) y tráquea. La tos es un mecanismo propio del aparato respiratorio para prevenir asfixias y fallos respiratorios por la presencia de objetos que puedan bloquear la tráquea, por ejemplo la propia comida.  La tos es un acto reflejo caracterizado por una contracción espasmódica repentina de la cavidad torácica, a veces de forma repetida, que provoca la salida brusca del aire contenido en los pulmones con el fin de sacar objetos fuera del aparato respiratorio.

Afecciones médicas

Cualquier daño en la tráquea puede afectar gravemente la respiración pudiendo requerirse la intubación. La intubación es un procedimiento en el que se introduce un tubo a través de la nariz o la boca hasta llegar a la tráquea para permitir el paso de aire hacia los pulmones. Algunas situaciones de fractura e inflamación traqueal pueden requerir la intervención quirúrgica, llamada traqueotomia, para despejar el paso del aire. La traqueotomía se realiza con anestesia general en el paciente, salvo casos de extrema urgencia, y consiste en realizar una incisión en la zona de la garganta para hacer un agujero en la tráquea a través del cuál introducir un tubo que proporcione la ventilación necesaria para el aparato respiratorio.

La inflamación de la tráquea puede conducir a otras enfermedades, como la traqueitis, que es la inflamación de la mucosa traqueal. La traqueobronquitis tiene lugar cuándo existe inflamación en la membrana mucosa de la tráquea y y de los bronquios. La traqueomalacia es una enfermedad producida por degeneración del cartílago de la tráquea; la mayoría de casos se da como traqueomalacia congénita, una enfermedad de origen genético. Algunas infecciones pueden dar lugar a traqueomegalia (tráquea anormalmente grande). La mayoría de afecciones de la tráquea producen una tos irritativa y seca persistente.

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Escrito por

Curiósoty

El equipo editorial de Curiosoando.

  • Actualizado el 18 agosto, 2013